Muchos gastos y ningún ingreso al empezar como autónomo

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Para muchos autónomos, iniciar una actividad por cuenta propia puede ser costoso, el arranque conlleva gastos de puesta en funcionamiento y por eso es razonable que durante el primer ejercicio se tengan pérdidas.

Debido a ese desembolso, puede darse el caso de que, a la hora de declarar el IRPF no exista ningún ingreso, es decir, que sea un rendimiento neto negativo en el que solo se presentan gastos. No te preocupes, es algo muy normal; lo que no sería tan usual es que esta situación continúe durante mucho tiempo.

Supongamos que, como autónomo comienzas tu actividad en el mes de Octubre de 2014 y que no obtienes ingresos hasta 2015, es decir, pasados 2 meses desde el comienzo de tu actividad, esto originaría un desfase temporal en el que tus liquidaciones se impregnan, exclusivamente, de gastos, consecuencia de ese gasto inicial. Lo extraño sería que, hasta el mes de Abril de 2015, no consiguieras el más mínimo ingreso, ¿suena sospechoso no?

El hecho de que no figure ningún ingreso, puede dar a pensar que te has dado de alta solo para aprovechar la deducción, con la intención de recuperar el IVA de las facturas que estas presentando, o simplemente que se trata de una actividad ficticia.

Por esto, el contribuyente tiene que probar que los gastos se relacionan con la actividad en la que te has dado de alta. ¿Cómo? Demostrando, por ejemplo, que los gastos de alquiler se producen por la existencia de un local. Si posees un local abierto al público en el que también se producen gastos como llamadas telefónicas, luz, materiales con los que desarrollar tu actividad…es más fácil que se admita la realidad de tus gastos. Son más complejas de probar las facturas que derivan de otros gastos, como los desplazamientos, las dietas, el consumo de móvil…

Existe la posibilidad de que, aunque demuestres que tus gastos son reales y que derivan de tu actividad, la administración te niegue la deducción, simplemente por la falta de ingresos. Aunque los ingresos sean tardíos, podrás utilizar estos argumentos para argumentar la deducibilidad de los gastos:

– Si estás seguro de que obtendrás ingresos al cabo de un plazo de tiempo estimado, (después del desembolso inicial) y demuestras la existencia de un contrato de servicios para un proyecto de cierta duración que se cobrará cuando finalice.

– Si realizas actividades artísticas o perteneces al sector de la construcción, se entiende que es natural la acumulación inicial de gastos que se recuperarán en un plazo de tiempo más o menos extenso.

En cualquier caso, te aconsejamos que seas prudente con las deducciones que prácticas, y más aún, en lo que respecta al IVA. La ley admite la deducción de las cuotas soportadas, pero solo con el fin de que se utilicen en la actividad económica, si no es así habría que rectificar las autoliquidaciones e ingresar las cantidades deducidas.

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